
NO UN PRIVILEGIO, SINO UN DERECHO
Según explica Juan Carlos López, coordinador
regional de los delegados diocesanos de Enseñanza, “es un espacio de reflexión
plural sobre el significado del hecho religioso confesional en la escuela y la
legitimidad que, en un Estado de derecho, tienen los padres que lo solicitan
para sus hijos”. Como afirma con total convencimiento, “la clase de Religión no
es un privilegio de los católicos, evangélicos, judíos o musulmanes, sino que
es un derecho constitucional avalado por legislación internacional de máximo
nivel”. De hecho, aclara, “la incertidumbre de esta asignatura en los planes de
estudio es prácticamente exclusiva del modelo español, algo que contrasta con
los elevados porcentajes de matriculación en Castilla y León”.
UN CONOCIMIENTO PARA TENDER PUENTES
Según explica Juan Carlos López, “en una
sociedad plural la clase de Religión y moral católica es, si cabe, un
instrumento cada día más válido para interpretar las nuevas formas de religión,
espiritualidad y búsqueda de sentido que conviven con la cultura occidental
mayoritariamente cristiana. Sólo desde un conocimiento de lo propio es posible
tender puentes con otras culturas y religiones que van asentándose con fuerza
en nuestro país”.
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