martes, 24 de enero de 2017

"Periodistas: buscadores de verdad, defensores de la dignidad humana"

En la fiesta del Patrón de los Periodistas, quiero felicitar muy cordialmente a todos los profesionales de los medios de comunicación y alentaros en vuestra hermosa tarea de ser transmisores de cuanto acontece en nuestra sociedad.

Destacaría dos cualidades esenciales de san Francisco de Sales. En primer lugar, fue un incansable buscador de la verdad. También como Pilatos, muchas veces nosotros nos preguntamos “¿qué es la verdad?”. En una sociedad tan llena de informaciones contrapuestas, donde cada uno parece que tiene su propia verdad, el periodista ha de hacer un gran esfuerzo por dejar de lado los intereses partidistas, las ignorancias intencionadas, las falacias, los rumores. Ahora bien, sólo puede informar la verdad aquel que vive en la verdad. Para ello son necesarias grandes dotes de observación, inteligencia, serenidad, comprensión, valentía y arrojo. Todo esto acerca al periodista a la verdad. La verdad del acontecer diario, que cada mañana buscamos en lo que escribís en los periódicos, lo que nos decís a través de las emisoras de radio, lo que nos informáis con imágenes a través de la televisión, de Internet.

Por otro lado, san Francisco de Sales también fue un ferviente defensor de la dignidad humana. Y esta cuestión es fundamental la labor de un periodista. Vosotros sois altavoces de historias, tenéis el poder de dar voz a quienes no la tienen. ¡Y con ello podéis ayudar a cambiar el mundo! No desfallezcáis. Un gran periodista es el que tiene un gran corazón capaz de vibrar con lo que dice y escribe, de implicarse emocionalmente, de sentir y comunicar sentimientos. Por eso, vuestra misión también consiste en denunciar aquellas situaciones donde el ser humano es ultrajado y humillado. Solo así podremos creer y crear un mundo nuevo.

Junto a estas cualidades, yo añadiría una petición más: que sepáis ser vehículos de esperanza. En un mundo marcado por la oscuridad, la tristeza, el tremendismo, que vuestra palabra sea luz y alimento para las gentes. Que cada noticia, cada comentario, cada opinión o imagen transmitida ofrezcan la esperanza de un futuro mejor, más humano, más fraterno.


Queridos periodistas, os invito a vivir cada día plenamente vuestra tarea de ser colaboradores del mundo nuevo al que aspiramos. En esta jornada de vuestro Patrón, pongamos juntos sobre la mesa un compromiso: hacer que la verdad sea “dulce, tierna y accesible” para todos. ¡Feliz fiesta de san Francisco de Sales!

viernes, 20 de enero de 2017

"V Centenario de la Reforma Protestante"

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año tiene lugar en la conmemoración del 500 aniversario de la Reforma protestante. El 31 de octubre de 1517 el monje agustino alemán Martín Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg, comenzando un proceso que se llamó la Reforma protestante, que llevó tristemente a la división del cristianismo occidental.

La labor que lleva a cabo la Comisión Luterano-Católico Romana sobre la Unidad se ha plasmado en el documento llamado “Del conflicto a la comunión”. Esta Comisión ha impulsado el reciente viaje apostólico del papa Francisco a Suecia. En la catedral luterana de Lund, el papa y el obispo Munib Yunan, presidente de la Federación Luterana Mundial, firmaron el pasado 31 de octubre una declaración conjunta que afirmaba, entre otras cosas, lo siguiente:«Aunque estamos agradecidos profundamente por los dones espirituales y teológicos recibidos a través de la Reforma, también reconocemos y lamentamos ante Cristo que luteranos y católicos hayamos dañado la unidad visible de la Iglesia. Nuestra fe común en Jesucristo y nuestro bautismo nos piden una conversión permanente, para que dejemos atrás los desacuerdos históricos y los conflictos… Rechazamos de manera enérgica todo odio y violencia, pasada y presente, especialmente la cometida en nombre de la religión. Reconocemos que somos liberados por gracia para caminar hacia la comunión, a la que Dios nos llama constantemente».

En este espíritu celebramos este año la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, para orar por la plena unidad visible de la Iglesia según el deseo del Señor. El lema de esta Semana de oración se inspira en san Pablo (2 Cor 5, 14-20): «Reconciliación. El amor de Cristo nos apremia». El Apóstol habla de la obra reconciliadora de Dios por medio de la muerte de Jesucristo y del cambio que se produce en los que viven «en Cristo»; estos se transforman en una nueva criatura, mientras la gracia de Dios y el amor de Cristo nos apremia a ser embajadores de reconciliación.

El año transcurrido ha estado repleto de acontecimientos ecuménicos en la Iglesia, lo que demuestra que la unidad de los cristianos es una de las prioridades del Papa Francisco. Recordemos el viaje del santo padre a la isla griega de Lesbos el pasado mes de abril, recibido por Su Santidad Bartolomé, patriarca ecuménico de Constantinopla; su viaje a Armenia en el mes de junio, participando en la divina liturgia en Echmiadzín y firmando una declaración conjunta con Su Santidad Karekin II, patriarca supremo de todos los armenios; su difícil viaje a Georgia en el mes de septiembre y el encuentro con Su Santidad y Beatitud Elías II, patriarca de toda Georgia.

Queridos diocesanos, hoy, muchos de los que padecen el terrorismo, la violencia y la guerra son cristianos de distintas confesiones que viven en regiones que fueron la cuna del cristianismo, en las que durante siglos hubo una convivencia pacífica y mutuamente enriquecedora entre personas de distintas religiones. Es el «ecumenismo de la sangre» del que habla Francisco. El siglo XX fue un siglo de mártires, testigos de la misericordia en un mundo inmisericorde, de inocentes que entregaron su vida como el Cordero sin mancha que quita el pecado del mundo. La Iglesia hace un llamamiento para que cese la persecución de los cristianos y para socorrer a estos hermanos nuestros que sufren. Abramos el corazón a la reconciliación que nos trae el Señor y seamos instrumentos de misericordia y de paz en lo cotidiano de nuestra vida.

Que la Oración por la Unidad de los Cristianos impulse nuestro camino hacia la plena unidad visible de Iglesia de Cristo y nuestro compromiso a favor de la reconciliación y de la paz.


Os saludo a todos con afecto,

+ Jesús, Obispo de Ávila

jueves, 19 de enero de 2017

Un grupo de católicos lanza 'Efecto Acogida', para exigir soluciones al drama de los refugiados

(Publicado en ALFA Y OMEGA)

El pasado domingo por la noche en ese areópago que es Twitter la frase #AcogidaYa desbancaba nada menos que al partido de fútbol entre el Sevilla y el Real Madrid y se situaba como primer tema de conversación en esa red social. Se acababa el día en que la Iglesia había celebrado la Jornada Mundial de las Migraciones y un grupo de católicos de distintas procedencias y sensibilidades quería hacer llegar a la Iglesia y a la sociedad su reflexión sobre la realidad que viven en todo el mundo los migrantes y refugiados.

Era el punto de partida de la iniciativa llamada Efecto Acogida, que «no tiene otra pretensión que llamar a las conciencia de todos los hombre y mujeres de buena voluntad, creyentes y no creyentes… y llamar a la implicación en las movilizaciones que distintas organizaciones y entidades de la sociedad civil están realizando de cara a presionar a los gobiernos».

A última hora de la tarde del martes se terminó de redactar un documento, que ahora se hace público para sumar adhesiones. En él, se recogen una serie de medidas, que plantean, como exigencias, a los distintos actores. Piden atención humanitaria urgente a migrantes y refugiados a las puertas de Europa; evacuación y corredores seguros para personas que huyen de las guerras; implantación de nuevos lugares de acogida que respeten los derechos de las personas; leyes justas que apoyen la unidad familiar y respeten al menor; cooperación de gobiernos y Unión Europea con organizaciones que trabajan sobre el terreno; establecer la libre circulación de personas; el reconocimiento de los migrantes y desplazados por razones de hambre y económicas bajo el estatus de refugiados; la creación de un fondo mundial que permita una intervención inmediata ante situaciones de riesgo; eliminar la deuda externa con países empobrecidos; y construir un nuevo orden económico internacional basado en el diálogo, la cooperación y la solidaridad.

Puede adherirse al documento pinchando AQUÍ.

miércoles, 18 de enero de 2017

Primer aniversario del Economato de Cáritas

Este 18 de enero, el Economato de Cáritas cumple justo un año de vida. Doce meses ayudando a las familias más vulnerables de la diócesis para que accedan a su sustento básico. De esta manera se está consiguiendo dar una mejor respuesta a las demandas de ayuda de alimentación que generalmente se venían haciendo a través de las Cáritas parroquiales.

Como señala su responsable, Miriam Duque, “antes, desde las parroquias, se facilitaba una bolsa de alimentos más limitada. Ahora, esas familias tienen acceso a todo tipo de productos, como pueden ser carne, pescado, fruta, productos de higiene o limpieza, productos infantiles. Eso ha contribuido a dignificar a la persona, ya que pueden acceder a todos esos productos tal y como lo hace cualquier familia en los supermercados. Ellos vienen con su lista de la compra, se toman su tiempo y escogen, que es muy importante. Estamos dándoles a ellos la oportunidad de decidir qué necesitan en cada momento. Y que, dentro de la situación tan complicada que tienen, tengan esta posibilidad de elegir su alimentación y las necesidades de su hogar, algo que antes no podían hacer”.

En este primer año, el Economato ha atendido a 350 familias, si bien el número puede variar en función de la evolución de cada una de ellas. Por eso, Cáritas hace un seguimiento de cada caso una vez que entra en el Economato: “Cada tres meses vamos analizando la situación personal de esas familias, si han encontrado trabajo, si lo han perdido y tienen que volver al economato, ... Lo que no queremos es que sea un recurso que se pueda llegar a hacer crónico. El economato tiene como función principal el acompañamiento, y es un recurso que forma parte de un proceso invididualizado de cada persona y de cada familia. La ayuda de alimentos no es algo aislado, sino que va ligado a un proceso concreto. No se les deja solos, sino que se les hace un seguimiento desde las parroquias y desde la propia Cáritas Diocesana”. En definitiva, lo que se pretende conseguir no es que esta atuda se mantenga en el tiempo sin límite, sino “que estas personas estén el menor tiempo posible en el economato, porque esto significaría que ha mejorado su situación familiar”.

Durante este tiempo, se ha conseguido canalizar toda la ayuda de alimentos exclusivamente a través del economato, y es allí donde se facilita el acceso de las personas necesitadas a los productos de primera necesidad. Sin embargo, desde Cáritas destacan que “las parroquias siguen realizando esa labor de acogida a las familias, la escucha y el seguimiento de las mismas, y valoran si necesitan otro tipo de ayuda (económica, de acompañamiento, etc)”.


“La experiencia está siendo muy positiva”, nos cuenta Miriam. “Las familias lo que más valoran es el hecho de poder elegir ellas mismas los productos que necesitan. Y de poder acceder a productos frescos (yogures, carne, verduras), algo que antes desde las parroquias era inviable por la falta de infraestructura necesaria. Ahora cuando llegan al economato y se encuentran un desodorante, papel higiénico o incluso pañales, lo valoran mucho. Son cosas muy básicas, que todos usamos, y que ahora también están a su alcance”.

CELEBRACIÓN SOLIDARIA
Este Domingo 22 de Enero, con motivo del cumplimiento del primer año de funcionamiento del Economato Social de Cáritas Diocesana de Ávila, se celebrará una Masterclass de Zumba impartida por el monitor Anthony Ríos Hernández. Tendrá lugar en el pabellón de San Antonio, de 11 a 13 horas. La recaudación de entradas irá destinada a beneficio del propio economato. Desde Cáritas agradecen de antemano "la colaboración de las personas que día a día nos ayudan con sus acciones voluntarias, trabajando junto a nosotros para ayudar a las personas que mas lo necesitan, así como a todas las personas que hacen posible nuestra acción gracias a su solidaridad". Venta de entradas el mismo día o anticipadas en Cáritas por 3€. 

martes, 17 de enero de 2017

Semana de oración por la unidad de los cristianos

Como cada año, la Iglesia católica celebra, junto con otras iglesias y comunidades, eclesiales ocho días de oración por la unidad de los cristianos. Concretamente entre el 18 y el 25 de enero, coincidiendo la clausura con la fiesta de la conversión de San Pablo. Se trata de la cita anual que nos damos los creyentes en Cristo para orar por la plena unidad visible de la Iglesia según el deseo del Señor.

El lema de este año es “El amor de Cristo nos apremia (2 Cor 5, 14)”. En este texto se habla de la obra reconciliadora de Dios por medio de la muerte de Jesucristo y del cambio que se produce en los que viven “en Cristo” que se transforman en una nueva criatura, de la gracia e iniciativa de Dios y del amor de Cristo que nos apremia a ser embajadores de reconciliación.

Desde el Secretariado de Ecumenismo de la diócesis se han programado varias actividades para los señalados días. Destaca la celebración ecuménica que se realizará junto con la comunidad ortodoxa rumana el jueves 19 de enero en la parroquia de Santo Tomás a las 20:30 horas. Asimismo, durante el fin de semana, se realizará un encuentro ecuménico (21 y 22 de enero) en el Monasterio de la Conversión de Sotillo de la Adrada. Otro momento importante será la adoración ante el Santísimo por la Unidad de los Cristianos que se llevará a cabo el lunes 23 a las 20:15 horas en la parroquia del ICM.

PROGRAMA COMPLETO:* Miércoles 18 de enero.- Inicio del octavario. Rezo de Vísperas y Eucaristía por la Unidad de los Cristianos en la Ermita de Nuestra Señora de las Nieves (C/ Reyes Católicos) a partir de las 19 horas.

* Jueves 18 de enero.- Celebración ecuménica con la comunidad ortodoxa - rumana, en el Real Monasterio de Santo Tomás a las 20:30 horas.
* Sábado 21 y domingo 22 de enero.- Encuentro Ecuménico en el Monasterio de la Conversión (Sotillo de la Adrada). Comienza el sábado a las 10 horas, y concluye el domingo tras la comida.

* Domingo 22 de enero.-
Celebración de la Eucaristía por la unidad en la S.A.I. Catedral a las 11 horas.

* Lunes 23 de enero.- Adoración ante el Santísimo por la Unidad de los Cristianos, a partir de las 20:15 horas en la parroquia del Inmaculado Corazón de María.

* Miércoles 25 de enero.-
Eucaristía de clausura del octavario, a las 19:30 horas en la Basílica de San Vicente.

Solidaridad, derechos y bien común

Seguir concienciando de los problemas sociales que aquejan a nuestro mundo de hoy y la necesidad de que actuemos para solucionarlos. Este es el objetivo que se ha marcado el llamado “Equipo de caridad – pobres” de la diócesis para organizar la jornada “Solidaridad, derechos y bien común”. Integrado por la Delegación de Apostolado Seglar, CONFER, HOAC, JOC, Movimiento Rural Cristiano, Cáritas, Manos Unidas y el Secretariado de Pastoral Obrera, este “Equipo de caridad – pobres” ha programado para el viernes 20 de enero una charla – testimonio sobre el “Compromiso y esperanza”, a cargo de Joaquín Sánchez (consiliario de la HOAC y miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Murcia). Será a partir de las 19:30 horas en los salones parroquiales de San Pedro (Paseo de San Roque, 1).


Al término de la charla, se celebrará un acto público en la Plaza de Santa Teresa, para involucrar a la sociedad abulense en los problemas que aquejan a las familias de hoy, tales como el derecho a una vivienda digna, las personas sin hogar, los desahucios, el drama de  los refugiados, …

domingo, 15 de enero de 2017

"Atención a los niños migrantes"

Al comienzo del nuevo año, celebramos la Jornada Mundial del emigrante y del refugiado con el lema “Menores migrantes vulnerables y sin voz. Reto y esperanza”. Nos recuerda la dura realidad que viven tantos hermanos nuestros, especialmente los más vulnerables entre ellos, los niños. En su mensaje el papa Francisco nos invita a fijar nuestra mirada en los niños migrantes porque «son quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos».

El Papa nos recuerda las palabras del Señor: «El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado» (Mc 9,37). Son palabras que apasionan y, a la vez, comprometen; palabras que trazan un camino que conduce a Dios, partiendo de los más pequeños y pasando por el Salvador. Y, para que este itinerario se concrete, se precisa nuestra acogida. Al hacerse Dios un niño entre nosotros, nuestra apertura a la fe requiere la cercanía afectuosa hacia los más pequeños y débiles. La fe, la esperanza y la caridad están involucradas en las obras de misericordia que hemos acentuado en el Año jubilar.

Hoy, lo sabemos bien, la emigración no es un fenómeno limitado a algunas zonas del planeta, sino que afecta a todos los continentes y adquiere cada vez más la dimensión dramática de una cuestión mundial. No se trata sólo de personas en busca de un trabajo digno o de condiciones de vida mejor, sino también de hombres y mujeres, ancianos y niños que se ven obligados a abandonar sus casas con la esperanza de salvar su vida y encontrar en otros lugares paz y seguridad. La carrera desenfrenada de algunas personas hacia un enriquecimiento rápido y fácil lleva consigo el aumento de plagas monstruosas como el tráfico de niños, la explotación y el abuso de menores y, en general, la privación de los derechos propios de la niñez, sancionados por la Convención Internacional sobre los Derechos de la Infancia.

¿Cómo responder a esta realidad? En primer lugar, siendo conscientes de que la emigración no está separada de la historia de la salvación, es más, forma parte de ella. Este fenómeno es un signo de los tiempos, que se ha repetido frecuentemente en la historia y en la comunidad humana, y en el que es posible descubrir la acción providencial de Dios con vistas a la comunión universal.
En segundo lugar está nuestro compromiso que nos centra en la protección, la integración y en soluciones estables, ya que «estos chicos y chicas terminan con frecuencia en la calle, abandonados a sí mismos y víctimas de explotadores sin escrúpulos que, más de una vez, los transforman en objeto de violencia física, moral y sexual» (Benedicto XVI, 2008). La línea divisoria entre la emigración y el tráfico de personas puede ser en ocasiones muy sutil, asegura el Papa.

Queridos diocesanos, sintamos en esta Jornada una llamada a estar atentos a este fenómeno, que forma parte de las nuevas esclavitudes; ofrezcamos los recursos humanos  y materiales que respondan  a este  desafío, especialmente doloroso,  por  afectar a los más desvalidos y necesitados de protección  y ayuda. Tarea que encomendamos a la Bienaventurada Virgen María, que emigró a Egipto con su esposo san José, para salvar al Niño Dios de la persecución de Herodes.

Con mi bendición y afecto,

+ Jesús, Obispo de Ávila