martes, 28 de octubre de 2014

Fallece el sacerdote abulense Celedonio López

El pasado sábado 25 de octubre falleció el presbítero Celedonio López López (hermano del también sacerdote de esta diócesis José María López López), a los 88 años de edad. Natural de Gotarrendura, ingresó en el Seminario de Ávila en 1939 y fue ordenado sacerdote en 1951. Ese mismo año es nombrado Educador y profesor del Seminario Menor de Arenas de S. Pedro. Tarea que ejerció con entrega y entusiasmo durante largos años. Fue educador, profesor y Secretario de dicho Seminario durante más de 5 años y también Administrador  durante 9. Sirvió pastoralmente a la comunidad cristiana de la Parra de Arenas durante algunos de esos años como encargado y ecónomo.

Posteriormente, fue nombrado párroco de la Adrada en 1966. Ejerce durante poco tiempo porque, al ser autorizado por las autoridades y la Diputación el Centro de Educación Especial Santa Teresa de Martiherrero, es requerido por el Sr. Obispo y nombrado Director de dicho Centro para organizar y adecuar su puesta en funcionamiento. Servicio que ejerció durante 5 años. Fue, por tanto, el primer director de dicho Centro. En 1971 es nombrado párroco de San Esteban del Valle, donde ejerce el servicio pastoral hasta 1986. Finalmente es nombrado Capellán del Hospital Ntra Sra. De Sonsoles; servicio que realiza con plena dedicación hasta su jubilación en el año 2003, cuando empezó a sentir los primeros síntomas de su larga enfermedad.

D. Celedonio recibió cristiana sepultura en su ciudad natal, Gotarrendura, el domingo 26 de octubre, donde se congregó buena parte del clero de Ávila, así como nuestro Sr. Obispo. Hoy martes, la parroquia de San Pedro Bautista, en Ávila (a la que pertenecía), ofrecerá una Misa funeral por su eterno descanso.

jueves, 16 de octubre de 2014

Mensaje del Papa Francisco con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa



A Monseñor Jesús García Burillo
Obispo de Ávila
Ávila


Querido Hermano:

El 28 de marzo de 1515 nació en Ávila una niña que con el tiempo sería conocida como santa Teresa de Jesús. Al acercarse el quinto centenario de su nacimiento, vuelvo la mirada a esa ciudad para dar gracias a Dios por el don de esta gran mujer y animar a los fieles de la querida diócesis abulense y a todos los españoles a conocer la historia de esa insigne fundadora, así como a leer sus libros, que, junto con sus hijas en los numerosos Carmelos esparcidos por el mundo, nos siguen diciendo quién y cómo fue la Madre Teresa y qué puede enseñarnos a los hombres y mujeres de hoy.
En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida y de su obra. Ella entendió su vida como camino de perfección por el que Dios conduce al hombre, morada tras morada, hasta Él y, al mismo tiempo, lo pone en marcha hacia los hombres.  ¿Por qué caminos quiere llevarnos el Señor tras las huellas y de la mano de santa Teresa? Quisiera recordar cuatro que me hacen mucho bien: el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo.

Teresa de Jesús invita a sus monjas a «andar alegres sirviendo» (Camino 18,5). La verdadera santidad es alegría, porque "un santo triste es un triste santo". Los santos, antes que héroes esforzados, son fruto de la gracia de Dios a los hombres. Cada santo nos manifiesta un rasgo del multiforme rostro de Dios. En santa Teresa contemplamos al Dios que, siendo «soberana Majestad, eterna Sabiduría» (Poesía 2), se revela cercano y compañero, que tiene sus delicias en conversar con los hombres: Dios se alegra con nosotros. Y, de sentir su amor, le nacía a la Santa una alegría contagiosa que no podía disimular y que transmitía a su alrededor. Esta alegría es un camino que hay que andar toda la vida. No es instantánea, superficial, bullanguera. Hay que procurarla ya «a los principios» (Vida 13,l). Expresa el gozo interior del alma, es humilde y «modesta» (cf.  Fundaciones 12,l). No se alcanza por el atajo fácil que evita la renuncia, el sufrimiento o la cruz, sino que se encuentra padeciendo trabajos y dolores (cf. Vida 6,2; 30,8), mirando al Crucificado y buscando al Resucitado (cf. Camino 26,4). De ahí que la alegría de santa Teresa no sea egoísta ni autorreferencial. Como la del cielo, consiste en «alegrarse que se alegren todos» (Camino 30,5), poniéndose al servicio de los demás con amor desinteresado. Al igual que a uno de sus monasterios en dificultades, la Santa nos dice también hoy a nosotros, especialmente a los jóvenes: «¡No dejen de andar alegres!» (Carta 284,4). ¡El Evangelio no es una bolsa de plomo que se arrastra pesadamente, sino una fuente de gozo que llena de Dios el corazón y lo impulsa a servir a los hermanos!

La Santa transitó también el camino de la oración, que definió bellamente como un «tratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabernos nos ama» (Vida 8,5). Cuando los tiempos son "recios", son necesarios «amigos fuertes de Dios» para sostener a los flojos (Vida 15,5). Rezar no es una forma de huir, tampoco de meterse en una burbuja, ni de aislarse, sino de avanzar en una amistad que tanto más crece cuanto más se trata al Señor, «amigo verdadero» y «compañero» fiel de viaje, con quien «todo se puede sufrir», pues siempre «ayuda, da esfuerzo y nunca falta» (Vida 22,6). Para orar «no está la cosa en pensar mucho sino en amar mucho» (Moradas IV,1,7), en volver los ojos para mirar a quien no deja de mirarnos amorosamente y sufrirnos pacientemente (cf. Camino 26,3-4). Por muchos caminos puede Dios conducir las almas hacia sí, pero la oración es el «camino seguro» (Vida 213). Dejarla es perderse (cf. Vida 19,6). Estos consejos de la Santa son de perenne actualidad. ¡Vayan adelante, pues, por el camino de la oración, con determinación, sin detenerse, hasta el fin! Esto vale singularmente para todos los miembros de la vida consagrada. En una cultura de lo provisorio, vivan la fidelidad del «para siempre, siempre, siempre» (Vida1,5); en un mundo sin esperanza, muestren la fecundidad de un «corazón enamorado» (Poesía 5); y en una sociedad con tantos ídolos, sean testigos de que «solo Dios basta» (Poesía 9).

Este camino no podemos hacerlo solos, sino juntos. Para la santa reformadora la senda de la oración discurre por la vía de la fraternidad en el seno de la Iglesia madre. Esta fue su respuesta providencial, nacida de la inspiración divina y de su intuición femenina, a los problemas de la Iglesia y de la sociedad de su tiempo: fundar pequeñas comunidades de mujeres que, a imitación del "colegio apostólico", siguieran a Cristo viviendo sencillamente el Evangelio y sosteniendo a toda la Iglesia con una vida hecha plegaria. «Para esto os junto El aquí, hermanas» (Camino 2,5) y tal fue la promesa: «que Cristo andaría con nosotras» (Vida32,11). ¡Que linda definición de la fraternidad en la Iglesia: andar juntos con Cristo como hermanos! Para ello no recomienda Teresa de Jesús muchas cosas, simplemente tres: amarse mucho unos a otros, desasirse de todo y verdadera humildad, que «aunque la digo a la postre es la base principal y las abraza todas» (Camino 4,4). ¡Cómo desearía, en estos tiempos, unas comunidades cristianas más fraternas donde se haga este camino: andar en la verdad de la humildad que nos libera de nosotros mismos para amar más y mejor a los demás, especialmente a los más pobres! ¡Nada hay más hermoso que vivir y morir como hijos de esta Iglesia madre!

Precisamente porque es madre de puertas abiertas, la Iglesia siempre está en camino hacia los hombres para llevarles aquel «agua viva» (cf. Jn 4,10) que riega el huerto de su corazón sediento. La santa escritora y maestra de oración fue al mismo tiempo fundadora y misionera por los caminos de España. Su experiencia mística no la separo del mundo ni de las preocupaciones de la gente. Al contrario, le dio nuevo impulso y coraje para la acción y los deberes de cada día, porque también «entre los pucheros anda el Señor» (Fundaciones 5,8). Ella vivió las dificultades de su tiempo -tan complicado- sin ceder a la tentación del lamento amargo, sino más bien aceptándolas en la fe como una oportunidad para dar un paso más en el camino. Y es que, «para hacer Dios grandes mercedes a quien de veras le sirve, siempre es tiempo» (Fundaciones 4,6). Hoy Teresa nos dice: Reza más para comprender bien lo que pasa a tu alrededor y así actuar mejor. La oración vence el pesimismo y genera buenas iniciativas (cf. Moradas VII, 4,6). ¡Éste es el realismo teresiano, que exige obras en lugar de emociones, y amor en vez de ensueños, el realismo del amor humilde frente a un ascetismo afanoso! Algunas veces la Santa abrevia sus sabrosas cartas diciendo: «Estamos de camino» (Carta 469,7.9), como expresión de la urgencia por continuar hasta el fin con la tarea comenzada. Cuando arde el mundo, no se puede perder el tiempo en negocios de poca importancia. ¡Ojalá contagie a todos esta santa prisa por salir a recorrer los caminos de nuestro propio tiempo, con el Evangelio en la mano y el Espíritu en el corazón!

«¡Ya es tiempo de caminar! » (Ana de San Bartolomé, Últimas acciones de la vida de santa Teresa). Estas palabras de santa Teresa de Ávila a punto de morir son la síntesis de su vida y se convierten para nosotros, especialmente para la familia carmelitana, sus paisanos abulenses y todos los españoles, en una preciosa herencia a conservar y enriquecer.

Querido Hermano, con mi saludo cordial, a todos les digo: ¡Ya es tiempo de caminar, andando por los caminos de la alegría, de la oración, de la fraternidad, del tiempo vivido como gracia! Recorramos los caminos de la vida de la mano de santa Teresa. Sus huellas nos conducen siempre a Jesús.

Les pido, por favor, que recen por mí, pues lo necesito. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Fraternalmente,



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Homilía de Mons. Ricardo Blázquez en la Misa de Apertura del V Centenario de Santa Teresa

"En el centro de la ciudad de Ávila, en la Plaza de Santa Teresa, nos hemos reunido para recordar las obras de la misericordia de Dios, para cantar sus maravillas, para hacer el elogio de una mujer excepcional que nos ha precedido en la fe en Dios, en el amor a Jesucristo y en los trabajos por el Evangelio (cf. Eclo. 44, 1; Heb. 12, 1). La memoria de Santa Teresa de Jesús, nacida cerca de esta plaza hace 500 años, nos ha convocado esta mañana. Su recuerdo está vivo entre nosotros; es motivo de alegría, de estímulo y de esperanza. Sus escritos son un libro vivo y la reforma que ella inició en el convento de San José, a pocos metros de aquí, enriquece con un nuevo estilo la vida religiosa  dentro de la Iglesia. Los escritos de Santa Teresa y sus hijas e hijos son un signo de la actuación del Espíritu Santo en la Iglesia y la humanidad. En nombre de la Conferencia Episcopal Española saludo a todos cordialmente; sed todos bienvenidos; comenzamos con ilusión este año de gracia del Señor".

Lee el texto completo aquí

VÍDEO COMPLETO DE LA HOMILÍA:

Saludo del Obispo de Ávila al comienzo de la Eucaristía inaugural del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa

Saludo al Excmo. Sr. Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Ricardo Blázquez, a los Sres. Cardenales, Arzobispos y Obispos, al Prepósito General de la Orden del Carmen, a los numerosos sacerdotes y religiosos, llegados de diversas diócesis de España; al Sr. Ministro, Sra. Consejera, Sr. Alcalde y Autoridades; a todos, hermanos y hermanas. Bienvenidos a la celebración.

Con esta eucaristía damos comienzo al Año Jubilar Teresiano que el Papa Francisco ha concedido a las diócesis de España con ocasión del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Hace 499 años nació en esta ciudad de Ávila la que ha sido para el mundo doctora de Iglesia, estrella esplendorosa que ilumina los senderos de la espiritualidad y la santidad.

lunes, 6 de octubre de 2014

Presentación en Ávila del catecismo "Testigos del Señor"

La Delegación de Enseñanza Católica y Catequesis ha organizado una jornada de presentación del nuevo catecismo de la Iglesia “Testigos del Señor”, así como su Guía Básica. Para ello, se contará con la presencia de D. Juan Luis Martín Barrios, director del Secretariado de catequesis de la Conferencia Episcopal, quien ha coordinado la etapa más intensa de la elaboración de ambos documentos y, por tanto, la persona más conocedora de los mismos.

Será en un acto abierto al público, pero especialmente indicado para profesores de Religión y catequistas de la diócesis, que se desarrollará el próximo jueves 9 de octubre a las 17:30 horas en el Seminario (Avda. Inmaculada, 9).

Nuevo catecismo para jóvenes entre 10 y 14 años
“Testigos del Señor” se presentó públicamente el pasado mes de julio, tras la aprobación en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de la pasada primavera, y una vez que ha recibido la preceptiva recognitio vaticana. Se trata de un catecismo para el crecimiento en la fe, recoge la fe de la Iglesia y la presenta de una manera accesible a los niños y adolescentes de entre 10 y 14 años, que son sus principales destinatarios. Su objetivo es ser un instrumento que dé continuidad a la catequesis después de la Primera Comunión; que se utilice en la preparación del sacramento de la Confirmación y que, de esta manera, ayude a profundizar en la fe.

"Testigos del Señor" es continuación y ampliación de "Jesús es el Señor" (2008), el catecismo para los niños de entre 6 y 10 años. A estos dos se une "Los primeros pasos en la fe" (2006), orientado a despertar la fe en la familia y en la parroquia y cuyos destinatarios son niños menores de 6 años. Los tres forman el conjunto de textos para la catequesis de iniciación cristiana de niños y adolescentes, que es un aprendizaje de toda la vida cristiana inseparable de los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.


Con la publicación de "Testigos del Señor" se completa la renovación de los catecismos de la Conferencia Episcopal según las enseñanzas del catecismo de la Iglesia Católica (1992) y las necesidades actuales en el campo de la evangelización y de la catequesis.

viernes, 3 de octubre de 2014

Los empresarios de Ávila apoyan el V Centenario a través de CONFAE


Jorge Zazo y Jesús Terciado formalizan la firma del acuerdo
La Confederación Abulense de empresarios ha querido apoyar visiblemente el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa, y lo han hecho con la firma de un convenio de colaboración con el Obispado de Ávila, mediante el cual CONFAE sufragará los gastos de la equipación de los voluntarios. A cambio, en dicha equipación se mostrará un logotipo creado para esta ocasión, siendo visible para los cientos de miles de peregrinos que se espera visiten Ávila en los próximos meses.


El presidente de los empresarios, Jesús Terciado, ha destacado que el V Centenario no se reduce sólo a una inicativa de tipo espiritual, sino que aporta todo tipo de posibilidades económicas para la ciudad. Señalaba también que Santa Teresa es la mejor embajadora que puede tener Ávila en el extranjero, y no deja de ser una apuesta de cara al futuro, a dejar un buen sabor de boca en los visitantes y quieran volver a nuestra ciudad.


Por su parte, el Delegado diocesano para el V Centenario, Jorge Zazo, ha agradecido en nombre del Obispo la colaboración que brindan los empresarios abulenses al V Centenario, remarcando el hecho de que estas dos entidades hayan podido tender puentes para un objetivo común que beneficia a todos. Asimismo, ha querido dejar claro que un  evento de este tipo no podría hacerse sin este tipo de colaboraciones, al ser la iglesia una entidad sin ánimo de lucro.