miércoles, 2 de septiembre de 2015

El Papa Francisco abraza a los chicos del Centro “Santa Teresa” de Martiherrero

El Papa Francisco, con los chicos de Martiherrero
Hoy miércoles se ha marcado un hito en la historia de esta Institución. Nunca estos chicos han sido tan protagonistas de sus vidas como hoy en la Plaza de San Pedro de Roma. Eso sí, siempre, aunque no se crea ni se vea, son auténticos y nobles como hoy lo han sido delante de su interlocutor, que no era otro que su Santidad el Papa Francisco. Han demostrado que son más inteligentes que lo que la sociedad piensa.

Todo esto es posible gracias al esfuerzo, tesón, profesionalidad y cariño de 100 trabajadores que desde el silencio viven al lado de estos chicos y que mediante un video han hecho que se visualice lo que son capaces de vivir los chicos de La Casa Grande. Este video lo vio el Papa Francisco y les invitó a su casa. Todos no podían estar allí, son muchos, por eso ha viajado un grupo en representación de sus compañeros. Junto a ellos ha estado Mons. Jesús García Burillo, a quienes los miembros de La Casa Grade consideran “la persona con la que siempre contamos y está a nuestro lado. Alguien que les quiere y cree en ellos. Él ha querido que se conozca lo que son capaces de hacer personas a los que la sociedad a veces no valora y a los que la iglesia siempre ha querido”. Sirva como ejemplo los 50 años de entrega y servicio a los más débiles del centro de educación especial de Martiherrero. Así fue, así lo hemos vivido hoy y así perdurará para siempre en la memoria de esta institución.

Así posaba la expedición antes de partir al Vaticano
El Obispo de la diócesis, que ha acompañado a los chicos del Centro y a sus responsables a esta cita en el Vaticano, ha afirmado que el gesto del Pontífice ha sido “una verdadera sorpresa. Lo mejor que nos podría suceder era que el Papa se acercara, que hablase uno a uno con los chicos, que escuchara lo que cada uno de ellos quería decirle, y que los bendijera”. Mons. García Burillo ha calificado al Santo Padre como “extraordinariamente cercano” con los chicos de Martiherrero, demostrando una vez más que “ante la enfermedad y ante el hombre que sufre, el Papa se muestra dolido y nos regala un corazón misericordioso. Los chicos han percibido claramente que el Papa está con ellos”. A su juicio, lo acontecido esta mañana en el Vaticano “anticipa de alguna manera el Año de la Misericordia que celebraremos próximamente. Ha sido un gesto del padre a un hijo que sufre, mostrándole todo su cariño y amor”.

El Obispo de Ávila se mostraba “muy contento” por ese momento tan especial vivido durante la Audiencia General de este miércoles, y más teniendo en cuenta la efeméride que el propio Centro está viviendo este 2015. “Para mí era muy importante en este 50 aniversario de Martiherrero el hecho de tener un gesto de comunión con la Iglesia universal, y mostrarle al Papa nuestro agradecimiento, cercanía y obediencia”.

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