Esta mañana ha tenido lugar en el Obispado el tradicional
encuentro de Navidad con los medios de comunicación. Junto al imponente
Nacimiento realizado por cristianos árabes de Belén, Mons. Jesús García Burillo
ha dado a conocer su mensaje de estas fiestas para todos los abulenses. En él,
afirmaba que "el niño Jesús, nacido en un pesebre, sin protección alguna
fuera de sus padres, es un regalo de la misericordia de Dios para la
humanidad". Y, haciendo un paralelismo con las figuras típicas de estas
fechas, instaba a los abulenses a que, de alguna manera, todos seamos un
poco como los pastores de Belén: humildes, vigilantes, y transmisores de la
Buena Nueva: "Ciertamente no eran grandes santos, si nos referimos a
personas de virtudes heroicas. Eran almas sencillas. Quizás en este retrato
descubramos alguna semejanza con nosotros. El evangelio destaca una
característica en estos hombres: eran personas vigilantes. Vigilantes porque
pasaban la noche velando sus ovejas; pero también porque estaban dispuestos a
oír el anuncio del ángel, la palabra de Dios. No estaban cerrados en sí mismos,
tenían un corazón abierto".
Por último, haciendo alusión al Año Santo que acabamos de
comenzar, Don Jesús ha expresado su deseo de que esta Navidad podamos acoger a
Dios hecho Niño y, con él, acojamos a todos nuestros hermanos: "Nos
trae la paz y la dicha, nos salva de nuestros pecados y nos convierte en
instrumentos de su amor y su paz. Que cuantos hemos escuchado la Buena Noticia
nos pongamos en camino para encontrarle, le acojamos en el alma y nos
dispongamos a anunciarlo a los demás".
Preguntado por los periodistas, el Obispo abulense ha
querido también hacer un balance del año que ahora termina, y que ha calificado
como "hermoso y positivo" para la diócesis, al haberse celebrado
"algo tan importante" como el V Centenario del nacimiento de Santa
Teresa. Algo que, espera, pueda seguir dando beneficios espirituales en el
futuro, ya que, a su juicio, "esto es sólo el comienzo. No volveremos
a vivir otro año como éste en un futuro cercano, pero sí podemos seguir
recogiendo los frutos que nos ha dejado el hacer seguido los pasos y las
enseñanzas de Santa Teresa". De todos los actos celebrados en esta efeméride, ha destacado el Encuentro Europeo de Jóvenes que acogió nuestra diócesis el pasado verano “que fue fantástico, donde se vio un modelo de juventud futuro, responsable y con gran sentido social”.
En su intervención, el Obispo ha querido unir este V Centenario con el Año de la Misericordia que se acaba de inaugurar, afirmando que "pasamos del año jubilar teresiano, que ha sido un torrente
de vida para la provincia de Ávila, al Año de la Misericordia que también es un Año Jubilar y en el que la misericordia es un aspecto del amor que se convierte
en atención o ternura hacia las personas”. Asimismo, ha anunciado que en 2016, además de
todas las celebraciones jubilares del Año de la Misericordia, se desarrollará
una nueva Visita Pastoral al arciprestazgo de Ciudad de Ávila (que comprende
las 11 parroquias de la capital abulense).
Tras las fotos de rigor junto al Belén, el Obispo y los
representantes de los medios de comunicación han podido degustar un desayuno
casero en un ambiente distendido, en donde las tertulias han girado en su
mayoría (como no podía haber sido de otra forma) sobre las elecciones
generales.
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