
Pero si hay un nombre al que se vincula la vida de D.
Bernardino es al del insigne teólogo abulense D. Baldomero Jiménez Duque. Junto
a él permaneció gran parte de su vida, siendo su mano derecha, con una estrecha
relación de amistad y respeto, hasta el punto de que D. Bernardino se refería
a él como “el padre”. Constantemente unidos, D. Bernardino ayudó a D. Baldomero
a transcribir sus obras más conocidas, y cuidó de él con gran dedicación
durante su enfermedad, sintiendo profundamente su fallecimiento. Se da la
curiosa circunstancia de que ambos (D. Bernardino y D. Baldomero) han fallecido
el mismo día, con 9 años de diferencia: D. Baldomero el 22/8/2007, y D.
Bernardino el 22/8/2016. Unidos hasta en la fecha de su muerte.
Su velatorio se encuentra en el tanatorio de Antonio
Álvarez, en Ávila capital. La celebración de Exequias será mañana miércoles 24
de agosto a las 10 horas en la parroquia de la Sagrada Familia (Ávila). A
continuación, será trasadado a Gallegos de Solmirón, su pueblo natal, donde
recibirá cristiana sepultura en torno a las 12:30. Agradecemos al Señor su vida
y su ministerio sacerdotal, a la vez que pedimos, unidos a su familia, su
eterno descanso. Que el Buen Pastor le lleve sobre sus hombros a la gloria de
su Hogar.