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| Actual centro parroquial de San Pedro Bautista |
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Retomando el proyecto inicial de hace 14 años, que no pudo
abordarse por la situación económica del momento, la parroquia de San Pedro
Bautista (ubicada en el barrio de Las Hervencias) ha decidido comenzar a
edificar su templo parroquial. Así lo ha asegurado su párroco, José Luis
Retana, quien anuncia que está previsto que las obras comiencen el próximo mes
de septiembre, y que se prolongarán durante año y medio.
Se trata de atender a una necesidad pastoral de una poblada
parroquia, que cuenta actualmente con más de 7.000 fieles. Hasta ahora, las
Misas se están celebrando en una zona diáfana del centro parroquial, habilitada
como templo. Un espacio que se ha quedado pequeño con el tiempo. “Cualquier
celebración que sea un poco más numerosa (los encuentros dominicales, bautizos,
comuniones,…), nos deja sin poder albergar a toda la gente que acude. Hay que
armarse de valor. Pensando en cómo está en este momento la situación (en la
que, por ejemplo, han empezado el primer curso de catequesis de Comunión 70 niños,
casi el doble que el año pasado), hay que ponerse a ello. Aunque sea difícil.
Pero tenemos que pensar en poder celebrar la Liturgia con paz,
teniendo cada uno su espacio, sin gente de pie”, confirma Retana.
Lo más destacado de este plan es su financiación. Dada la
experiencia de la propia parroquia cuando ésta se puso en marcha en el año 2000
(con un crédito, avalado por el Obispado y cinco parroquias de la capital, que
aún están devolviendo), en esta ocasión no quieren tener que volver a pedir un
crédito bancario, y así evitar la urgencia de los plazos financieros. Para
ello, están buscando fórmulas alternativas, basadas en el principio de comunión
de bienes de la Iglesia.
“La idea es realizar la construcción con dinero que nos prestarían
instituciones diocesanas (parroquias, fundaciones, colegios), pequeñas empresas
y fieles de forma particular, y nosotros se lo iríamos devolviendo con el
tiempo, con un ritmo más “humano”. Actualmente ya contamos con unas 70 familias
que aportan una ayuda periódica a la
parroquia. Lo que pretendemos es llegar a unas 120 familias. Con esas
aportaciones, podríamos devolver, en un tiempo prudencial, el dinero que nos
van a prestar esas instituciones, fieles y empresas”. Cabe destacar que aún no
está concluido el proyecto, por lo que no se pueden dar cifras exactas de
presupuestos.
Por tanto, es oportuno recalcar que la construcción del
nuevo templo se realizará única y exclusivamente gracias a las aportaciones de
los fieles. Y no sólo de la propia parroquia. “El proyecto está abierto a
cualquier cristiano de Ávila. Cristianos que, bien por amor a la Iglesia, o por afecto a
algún miembro de nuestra parroquia, entienden que esto es un bien al cual ellos
pueden ayudar”, apunta el párroco. De esta forma, y aunque el peso fundamental
del proyecto lo van a llevar los feligreses de la parroquia, todo el que quiera
puede colaborar conc sus aportaciones o prestando su dinero. “Naturalmente, se
hará con todo rigor, mediante un documento firmado en el que se garantiza su
posterior devolución. En definitiva, nosotros deseamos y necesitamos que sea
una tarea de toda la Iglesia
de Ávila”.
Y será un proyecto solidario. Sobre los que piensan que ese
dinero se podría destinar a ayudar a los más necesitados en lugar de construir
una iglesia, Retana se muestra contundente al respecto: “Este es un
razonamiento simple, del que echan mano aquellos que no quieren ayudar. Para
ello, es bueno conocer toda la idea, y hacerse una idea global de la misma. Con
estas obras, se va a poner a trabajar a mucha gente. Es más, vamos a poner como
condición a la empresa que se haga cargo de los trabajos que contrate a la
mayor parte de las personas a las que ayudamos desde Cáritas parroquial y que
en este momento están en paro”.
El párroco señala, además, que sus propios feligreses han mostrado un
gran interés en este proyecto. “La gente de la parroquia está muy esperanzada,
y expectante ante lo que vamos a hacer. Es el momento propicio para hacerlo”. La
parroquia de San Pedro Bautista, con 14 años de vida, es una de las más
extensas de la capital abulense. Cuenta con una población muy joven (se
celebran entre 50 y 70 bautizos cada año), y, a juicio de su párroco, tiene un
ánimo positivo de crecimiento y de construcción de una comunidad cristiana
viva.